Hasta hace poco tiempo, era habitual que las empresas, en lo último que pensaban y mucho menos, en lo último para lo que se asignaban recursos o presupuesto era para la red de cableado estructurado, o red de cables. Cualquier incidencia o necesidad se solucionaba improvisando sobre la marcha, con lo cual además de tener diversos tipos de materiales y tipos de cables, lo habitual era que los propios instaladores no tuvieran ni la formación necesaria ni las herramientas imprescindibles o equipos de comprobación y esto simplemente se traducía en redes con problemas de rendimiento, funcionamiento, seguridad y costes elevados de mantenimiento así como los costes derivados causados por incidencias en los sistemas. Por suerte, parece que esta tendencia ha cambiado y se da la importancia que tiene a la red de cableado.

Publicado: 17 de Septiembre de 2014